sábado, 21 de abril de 2012

Plantando semillas ideológicas en las conciencias de los menores


abril 19, 2012 por madrideducaenlibertad

Carta abierta al docente que NO quiero para mis hijos.



Tengo un hijo estudiando en el IES San Mateo. Su centro participó en un concurso de debates de la Universidad Autónoma, pero allí no hubo ganadores: hubo ofensores y ofendidos. Y perdedores: el respeto por las conciencias de los menores en formación.

Analicemos el comportamiento del profesor que propició todo, sí su comportamiento, sr. docente :

1º El profesor del equipo contrario al San Mateo (usted) expuso sus prejuicios con anterioridad al debate en un artículo de su blog en el que claramente insulta a unos menores, demostrando su catadura.

2º Sus alumnas acudieron cargadas con esos mismos prejuicios (perfectamente manipuladas por un “profesional”) y los utilizaron como argumento en el debate, lo que demuestra que el docente en cuestión (usted) no tiene reparo ninguno en manipular las conciencias de los menores a su cargo con su ideología. Posteriormente, ha tratado de explicarse diciendo que las chicas dieron argumentos “demagógicos” (exactamente los de su blog).

3ºEl docente (usted) impugnó el lanzamiento de moneda que le adjudicaba la postura de defensa de que “en España hay democracia”. Él llevaba ensayada la postura contraria y consiguió, arteramente, que se la dieran: era parte del “show”. Los argumentos eran acusaciones contra los menores del San Mateo por elitistas, por aprovecharse del erario público… ¡Caña al mono que es de goma! Se le olvidó informar a sus manipuladas alumnas que el San Mateo es un centro público al que se accede, con independencia de otras consideraciones, a través del esfuerzo personal.

4º A mitad del debate, el sr. docente (usted, de nuevo) se puso una camiseta verde: tenía perfectamente ensayado el numerito de “adalid de la Enseñanza Pública” desde los planteamientos ridículamente simplistas que la han llevado a su degradación.

Efectivamente, el sr. docente (usted)  tuvo su estúpido minuto de gloria. Enhorabuena.

A costa de inculcar el odio a sus alumnas, a costa de ofender a chicos serios y trabajadores, a costa de… de lo que haga falta. ¿Verdad, sr. docente?

Puede usted embellecerlo con lo que quiera… el debate posterior… la búsqueda de posturas concordantes… el enriquecimiento de todos… ¡qué bonito es debatir!

No sr. docente, no es bonito ver cómo inculca su ideología sin respetar la conciencia en formación de sus alumnas, cómo las ha empujado a mentir y a lanzar acusaciones falsas (¿demagógicas, las llama?) contra sus iguales.

Para mí, usted ha quedado como “Cagancho en Almagro” (fatal, ya se lo traduzco), su catadura moral me parece impropia de un docente, su situación como profesor de filosofía que aprovecha las mentes de los menores para inculcarles su prejuicios, me resulta indignante, y espolear a unos menores contra otros, por mucho debate en el que se escude, una villanía.

Trate, por favor, de hacerse acreedor, por su ética aplicada al respeto por las conciencias en formación de los menores del título que, por oposición, ostenta: docente.

Me alegro enormemente de que mi “excelente” no esté bajo su “amoral cátedra”, señor mío.

Y me enorgullezco enormemente, también, de que mi “excelente” comparta aula con alumnos tan formados, con una capacidad de redactar y argumentar tan estupenda y tan combativos. Lo digo a tenor de las respuestas que en su blog ha recibido. http://www.rafaelrobles.com/



Alicia V. Rubio Calle

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